¿TIPOS, ESTILOS O MÉTODOS DE YOGA?

Cada vez me encuentro con más personas a las que se les hace difícil explicar qué tipo de yoga practican. Creo que toda la confusión que se respira en cuanto a “yo practico tal o cual tipo de yoga” viene precisamente por eso, por el afán de etiquetar.

En cualquier caso se hace imprescindible decir que, independientemente del método, el denominador común es Yoga. En algún otro post ya comentamos que la traducción de Yoga (que proviene de la raíz sánscrita Yug) es unión, conjunción o integración. Es una disciplina que por medio de la práctica y el estudio trata de unir los tres planos cuerpo, mente y espíritu (siendo éste último un concepto mucho más subjetivo) que nos lleve a un estado de bienestar interior, autocontrol y equilibrio.

Siendo ese el objetivo, el método puede cambiar en su forma, pero no en la meta. El caso (y esto es una opinión personal) es que creo que cuando damos tanta importancia al método es porque a veces nos quedamos con lo superficial de la práctica y nos anclamos a la práctica física exclusivamente.

En cualquier caso, como aunque la meta de la autorrealización es común pero los individuos somos dispares, Yoga consideró distintas vías para alcanzar dicho estado en función del carácter o el enfoque de cada uno. Así, las “sendas” o vías eran:

  • KARMA YOGA: Busca la integración a través de la acción desinteresada.
  • BHAKTI YOGA: Es una forma de yoga devocional. A través de la fe, el practicante se “entrega” a una deidad.
  • GNANI YOGA: A través del conocimiento, de la discriminación intelectual, trata de descubrir la verdad de la existencia.
  • RAJA YOGA: Patanjali basa su práctica en el autoanálisis, la discriminación, el estudio del ego y mecanismos de la mente.
  • HATHA YOGA: Trata de unir los pares de opuestos. Es decir, busca a través de la práctica física y ejercicios respiratorios y de purificación la firmeza en el cuerpo y en la respiración .

De igual modo que se considera que cuerpo y mente están unidos, también se considera que Raja y Hatha yoga van de la mano, se complementan. Uno nos lleva a las puertas del otro. El nexo de unión entre los dos es el Ashtanga yoga (no tal y como se le conoce modernamente – práctica de series de asanas dinámicas) o yoga de los ocho pasos:

  • Yama
  • Niyama
  • Asanas
  • Pranayama
  • Pratyahara
  • Dharana
  • Dhyana
  • Samadhi

Los tres primeros inciden en la actitud del individuo y su relación con el entorno. Los tres siguientes se dedican al estudio de la mente y los dos últimos a una parte más espiritual. Pero, si os parece, dedicaremos un post especial a esto, que si no, nos liamos.

Como decíamos antes, Hatha Yoga dedica la práctica a una serie de trabajos corporales, respiratorios, de limpieza y concentración de la mente y es una de las ramas de Yoga. Pero de un tiempo a esta parte, han surgido una serie de métodos que se han popularizado y que se han vendido (a mi modo de ver) como “distintos tipos de Hatha Yoga” cuando en realidad, son distintos métodos para el desarrollo de lo mismo y basados en Hatha. Estos son algunos: Ashtanga Yoga, Sivananda Yoga, Iyengar Yoga…

Estos métodos inciden en distintos aspectos combinando técnicas de Hatha yoga: en el caso de Ashtanga yoga mediante series muy dinámicas o en el caso de Iyengar en la corrección contínua de las asanas/posturas.

Lo mismo ocurre con nombres más recientes como Power Yoga, Vinyasa Flow y un largo etcétera. A mi modo de ver, son nombres más característicos de campañas de mercadotecnia que otra cosa. A modo aclaratorio y como curiosidad: Vinyasa es todo aquel ejercicio que se realiza en consonancia con la respiración; el propio Saludo al Sol tradicional de Hatha Yoga practicado acorde con la respiración es vinyasa.

Espero haber aclarado algo a aquellos que se sientan confundidos con este tema de las “etiquetas”.

Gracias por leer.


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